
El 25 de enero celebramos el día de su conversión, del vuelco de su vida, cuando Jesús lo llamó en el camino de Damasco. Pablo no conoció personalmente a Cristo, igual que todos nosotros. Pero él tuvo la experiencia de Jesús Resucitado, que transformó su vida.
El poeta Ángel Valbuena Prat (Barcelona, 1900 - Madrid, 1977), reza así recordando la conversión de San Pablo:
Si derribado caíste,
Si derribado caíste,
fue para elevarte más.
De hoy por siempre seguirás
al Cristo que perseguiste.
Ruega por mí, ciego y triste,
que Saulo de errores fui.
Si en el pecado me hundí,
pueda seguirte en tu vuelo.
Desde el fulgor de tu cielo,
San Pablo, ruega por mí. Amén.

¿No te parece que San Pablo, hoy, utilizaría Twitter, Facebook, Tuenti, Skype, Blog?; además del cine, radio, televisión y música.